miércoles, 6 de mayo de 2009

Semblanza


Pintar hoy —siglo XXI— al temple, nos significa retomar
el hilo conductor que se rompió con el advenimiento
de los avances tecnológicos que permitieron la
evolución de la “industria del color”; aunado al “desdén”
que el “pintor” mostró por el aspecto más manual de su
quehacer, aquel que despectivamente lo acercaba al
extremo “artesanal” de su oficio, mismo que, por otro
lado, propició el desarrollo de un pensamiento y una
sensibilidad tan estrechas con lo esencial, con lo que
es el espíritu de la pintura: el color, que, dicho sea de
paso, es materia.
Así, el pintor, en su afán por “liberarse” de su
apesadumbrada relación con la materia, renuncia a la
pintura hecha a mano para dar rienda suelta al rigor
técnico de otro orden, apareciendo en escena la imagen
del bohemio, aquel que se consagraba en cuerpo y alma
única y exclusivamente a su proceso “creativo”, abriéndose
con ello una brecha que a la postre resultó abismal.
En México, se han construido algunos puentes con la
intención de transitar esa brecha. La historia reconoce
la labor de Diego Rivera en la recuperación técnica del
arte de pintar los muros (la encáustica y el fresco) como
en antaño: con el involucramiento con la materia. Por
su parte, Vlady hace un trabajo equiparable en la pintura
monumental y de caballete, recuperando el empleo del
temple como principal medio pictórico, tal como en los
mismos orígenes de la pintura.
El legado que Vlady (Vladimir Kilbalchich) nos ha dejado
directamente es el resultado de una “amorosa” actitud
al color, que se mantuvo constante durante toda una
vida, conclusiones técnicas, “caminos cortos” (economía
de procesos), pero sobre todo aprender a ver pintura,
“verdadera pintura” como él solía decir.
En Artifex, sin falsa modestia, nuestro compromiso es
con ese hilo conductor de estrecha cercanía a la “lógica
material”, con la intención de que nos permita potenciar
el proceso creativo que personalmente cada quien
desarrolla, y con ello fomentar el tren esos puentes que
hoy aún están escasamente recorridos.
Taller Artifex
Mayo, 2008



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